DESINTOXICACION DE ALCOHOL

 

Desintoxicación de Alcohol y Tratamientos contra el Alcoholismo

Proceso de desintoxicacion de alcohol
Revelación del proceso
de desintoxicación

La desintoxicación de alcohol implica una limpieza de toxinas. Sin embargo, en personas con dependencia a una sustancia química, la desintoxicación se asocia usualmente con el síndrome de abstinencia, esto es, con el conjunto predecible de síntomas y signos que siguen a una interrupción brusca o a una disminución rápida de la toma de una sustancia que se ha consumido de manera estable y compulsiva durante un periodo de tiempo.

De hecho, el síndrome de abstinencia es el principal obstáculo para recuperarse de la adicción al alcohol


Alcoholismo - síndrome de abstinencia: el principal obstáculo

Y lo es porque en personas con dependencia del alcohol, la interrupción abrupta y sin tratamiento de la bebida puede causar, durante la abstinencia, entre otros graves problemas, delirios, shocks volémicos, convulsiones (que pueden ser recurrentes), e incluso la muerte. Por otro lado, los riesgos del síndrome de abstinencia para el paciente y la sociedad no se limitan a la severidad de las perturbaciones físicas, especialmente cuando la desintoxicación se ha llevado a cabo de forma ambulatoria. Porque los pacientes en tratamiento ambulatorio de desintoxicación de alcohol corren el riesgo de automedicarse para paliar los síntomas de abstinencia y la interacción entre esta automedicación y las medicinas prescritas por el médico pueden causar sobredosis o daños cerebrales.

Unos síntomas de abstinencia del alcohol que pueden aparecer a las pocas horas de la última ingesta de alcohol, y generalmente se agudizan entre las 24 y las 36 horas posteriores a esta última ingesta. Los primeros síntomas de la abstinencia incluyen ansiedad, agitación, insomnio, diaphoresis, náuseas, vómitos, temblores, taquicardia e hipertensión.

Pero estos primeros signos pueden ser seguidos por ataques producto de la abstinencia del alcohol, que pueden ser recurrentes y en su mayoría ocurren en las 48 horas posteriores a haber dejado de ingerir alcohol. El delirio por la abstinencia de alcohol, o delirium tremens, empieza normalmente entre las 48 y las 72 horas posteriores a la última ingesta, y es precedido por los primeros signos y síntomas típicos de una abstinencia, aunque éstos síntomas se puedan enmascarar o retrasar por enfermedades asociadas o por la toma de medicación. Los signos de hiperactividad simpática (tales como taquicardia, hipertensión, fiebre y diaphoresis o sudoración excesiva), son marcas distintivas del delirio por abstinencia de alcohol, y a menudo profundas. La tasa de mortalidad se estima entre un 1% y un 5%, aunque aumenta si se retrasa el diagnóstico, con un tratamiento inadecuado, o por condiciones médicas concurrentes.

SINTOMAS DE LA ABSTINENCIA DE ALCOHOL

 • Delirios

 • Ansiedad

 • Perturbaciones táctiles

 • Agitación

 • Sudoración excesiva

 • Dolor de cabeza

 • Temblor

 • Perturbaciones auditivas

 • Signos vitales elevados

 • Nauseas y vómitos

 • Perturbaciones visuales

 • Disminución sensorial

 • Ansia de consumo

 • Ataques

En resumen, la abstinencia de alcohol produce unos síntomas opuestos a los efectos farmacológicos directos del alcohol. En el sistema nervioso central, el alcohol interfiere con los procesos por los que ciertas células nerviosas reciben la orden de activarse o excitarse. De igual manera, intensifica los procesos por los que se ordena a ciertas células a contenerse. Así, el etanol actúa como un inhibidor bioquímico inespecífico de la actividad del sistema nervioso central.

Durante la abstinencia, como se ha señalado, el sistema nervioso central experimenta una reversión de este efecto: los procesos de excitación se aumentan mientras que los procesos inhibitorios se reducen. Tales cambios pueden tener como consecuencia una hiperactivación del sistema nervioso central cuando se suprime la ingesta de alcohol.

Los investigadores clínicos han medido esta hiperactivación en pacientes. Y han encontrado que aún en personas con síntomas de abstinencia moderados, se puede experimentar esta hiperactividad en el sistema nervioso simpático, junto a un incremento de la producción de las hormonas suprarrenales cortisol y norepinefrina, que pueden resultar tóxicas para las células nerviosas. El cortisol, por otro lado, puede dañar neuronas en el hipocampo, una parte del cerebro que es considerada especialmente importante para la memoria y el control de los estados afectivos.

Así, reiteradas abstinencias de alcohol sin tratamiento pueden tener como consecuencia un daño directo del hipocampo. Y aquí hay que recordar que la dureza del síndrome de abstinencia del alcohol conlleva un riesgo muy alto de recaída especialmente durante sus primeras etapas, en parte porque el ansia por el consumo de alcohol es provocada fácilmente por pensamientos sobre estímulos asociados a la droga. Según las investigaciones, estas recaídas, es decir, la repetición de periodos de abstinencia en una misma persona sin un tratamiento adecuado puede producir futuras abstinencias con consecuencias negativas más graves. Muchos investigadores creen que los alcohólicos que no pueden mantener la abstinencia deben recibir farmacoterapia para controlar los síntomas de dicha abstinencia y reducir de esa manera potenciales ataques y daños cerebrales.

Por estas razones, el tratamiento de desintoxicación de alcohol sin un manejo médico y un nivel de cuidados adecuados constituye un gran riesgo para la salud e incluso la vida de los pacientes.

Evitando el riesgo de daño cerebral: desintoxicación alcohol rápida y sin síndrome de abstinencia

Como se ha señalado, los síntomas de la abstinencia son un obstáculo fundamental para el tratamiento de desintoxicación de alcohol. Porque dejar de consumir alcohol no es suficiente para eliminar las alteraciones graves que esta sustancia produce en los receptores neuronales. Por otro lado, la medicación que normalmente se usa en los tratamientos de desintoxicación no restaura las areas cerebrales dañadas, con el riesgo adicional de que enmascara los síntomas.

Una vez en el cerebro, las drogas como el alcohol afectan a unas sustancias químicas llamadas neurotransmisores. Estos son las sustancias químicas que dentro del cerebro controlan el flujo de información entre las neuronas o células cerebrales, formando sinapsis, a la vez que modifican el humor y los sentimientos de las personas.

En concreto, el alcohol es un depresor del sistema nervioso central. Actúa en múltiples zonas, entre ellas la formación reticular, la médula espinal, la corteza cerebral y del cerebelo, entre muchos otros sistemas neurotransmisores.

El alcohol es una molécula muy pequeña, soluble en soluciones "lípidos" y de agua. Por estas propiedades, el alcohol entra en la corriente sanguínea muy fácilmente y cruza también la barrera hematoencefálica que recubre el cerebro. Algunos de los efectos neuroquímicos del alcohol son:

 • Aumento de la actividad de la norepinefrina y la dopamina
 • Disminución de la transmisión en el sistema de acetilcolina
 • Incremento de la transmisión en el sistema GABA
 • Incremento de la producción de beta-endorfinas en el hipotálamo.

Por tanto, para evitar el síndrome de abstinencia es necesario restaurar las funciones del cerebro que han sido dañadas por la adicción al alcohol. Pero esto no es posible sólo con la desintoxicación. Las neuronas deben ser restauradas, de manera que luego de ser tratadas puedan incrementar su capacidad de aprovechamiento del oxígeno disponible y se pueda normalizar el intercambio celular a través de las membranas celulares. Sólo esta intervención farmacológica, que recupera el funcionamiento neuronal normal de las estructuras cerebrales dañadas por el alcohol, permite realmente una desintoxicación sin síntomas de abstinencia y sin ansia de consumo. Más allá, esta intervención permite la recuperación de procesos avanzados de cognición y afectividad, como la atención, la habilidad para leer, la conciencia o la serenidad.

En definitiva, el riesgo de consecuencias adversas graves para algunos pacientes que experimentan el síndrome abstinencia al alcohol hace necesaria una desintoxicación médicamente controlada. Lo que implica un avanzado tratamiento farmacológico, llevado a cabo por profesionales de la medicina y la enfermería y que proporcione una evaluación supervisada durante las 24 horas del día junto a un manejo de la abstinencia en espacios de hospitalización adecuados. Tratamiento, por otro lado, que se realiza de acuerdo a unas políticas sanitarias aprobadas y a unos protocolos clínicos o procedimientos controlados clínicamente

Diversos estudios señalan, entre las ventajas de este tratamiento farmacológico de desintoxicación ultrarrápida con hospitalización, que:
(1) el paciente está en un ambiente protegido y por tanto sin acceso a sustancias como drogas o alcohol,
(2) la recuperación neuronal rápida elimina el ansia de consumo y suprime el síndrome de abstinencia,
(3) la desintoxicación se puede alcanzar más rápidamente que en un tratamiento ambulatorio.

Por otro lado, la desintoxicación del alcohol con hospitalización prepara al paciente para la continuación del tratamiento de su dependencia de alcohol u otras drogas. Durante esta hospitalización, los pacientes pueden constituir relaciones terapéuticas con las personas encargadas del tratamiento o con otros pacientes, y pueden incrementar su capacidad de hacer conscientes las alternativas a una vida dependiente del alcohol. De este modo, la desintoxicación es una oportunidad para ofrecer información útil a los pacientes y para motivarles a continuar en el tiempo su tratamiento ambulatorio psicoterapéutico.

Desde estas premisas, la desintoxicación del alcohol implica varios procedimientos:

En primer lugar, es necesaria una evaluación completa e individualizada de los aspectos médicos, psicológicos,psicopatológicos y sociales de cada paciente. Esta evaluación se acompaña de una exploración clínica detallada, así como de exámenes psico-diagnósticos y psicopatológicos, que permiten establecer las características de la adicción y su intensidad, la existencia de enfermedades psíquicas asociadas al consumo de alcohol, y las repercusiones de la adicción en la familia del paciente, su trabajo y sus amistades. Este procedimiento clínico es fundamental para determinar el tipo de intervención farmacológica y médica que cada paciente necesita, además de proporcionar información para diseñar una estrategia individualizada de psicoterapia que pueda realizarse después de la salida del paciente de la clínica.

Tras estos exámenes y evaluación, se realizan las intervenciones farmacológicas, orales e intravenosas, que permiten recuperar las funciones neuronales de las estructuras del cerebro que han sido dañados por el alcohol (NMDA, serotoninérgicas, y sistemas GABA, por ejemplo), de manera que las neuronas tratadas pueden maximizar su capacidad para usar el oxígeno y normalizar de manera rápida las membranas neuronales. El principal logro de este procedimiento farmacológico es que proporciona la cantidad necesaria de medicación para asegurar una desintoxicación segura y cómoda, sin ansia de consumo y sin síntomas de abstinencia. Al incrementar la capacidad de las neuronas tratadas para usar el oxígeno disponible, las funciones de la membrana neuronal se normalizan de manera rápida.

Simultáneamente, el tratamiento incluye la atención a los aspectos nutricionales y psicológicos del paciente: por un lado, se trata de mantener un adecuado equilibrio de fluidos, corregir las deficiencias de electrolitos, y atender las deficiencias en la nutrición que frecuentemente acompañan la adicción del paciente. En este aspecto, la nutrición del cerebro implica un enriquecimiento de la dieta con sales, oligoelementos, y aminoácidos esenciales para la recuperación neuronal.

Por otro lado, se pone a disposición del paciente un plan personalizado de psicoterapia, basado en el historial clínico y en los exámenes psico-diagnósticos, para que el paciente restaure la armonía en su vida familiar y personal, clarifique conceptos erróneos acerca de su enfermedad, y promueva cambios en su actitud y su estilo de vida. Esta psicoterapia, así como el control farmacológico, constituyen el proceso ambulatorio que el paciente sigue tras abandonar la hospitalización, y permite al paciente participar activamente en su propia deriva terapéutica.

Bajo estas condiciones, la desintoxicación de alcohol tiene cuatro logros inmediatos:
(1) proporcionar un abandono seguro de la dependencia del alcohol y permitir al paciente liberarse del consumo de sustancias no prescritas,
(2) proporcionar una abstinencia sin sufrimiento y que por tanto protege la dignidad del paciente,
(3) proporcionar una recuperación de procesos cognitivos y afectivos, y
(4) preparar al paciente para la rehabilitación psicológica de su dependencia.


Desintoxicación Tradicional =
Desintoxicación

Desintoxicación en TAVAD = Recuperación Neuronal

Duración del Tratamiento

5-180 DÍAS

2 DÍAS

Ansiedad

NO

Temblores

NO

Ansia de Consumo

NO

Falta de Apetito

NO

Insomnio

NO

Depresión

NO

Irritabilidad

NO

Estrés

NO

Bienestar

NO

Serenidad

NO

Recuperación

NO

Mejora de las Relaciones

NO

Retención

BAJA

TOTAL

Centro de desintoxicación de alcoholismo

TAVAD - Tratamientos Avanzados de la Adicción
TAVAD - Centro de desintoxicación. Abuso de alcohol (alcoholismo) y otras adicciones
Tratamiento de Desintoxicación Alcohol en 48 horas y sin síndrome de abstinencia.
100% de Éxito en Desintoxicación. Evaluado por la AETS del Ministerio de Sanidad

Mas información sobre Alcoholismo, desintoxicación alcohol y tratamiento alcohol:

Brain & Mind. Electronic Magazine on neuroscience - web: www.epub.org.br
American Society of Addiction Medicine (ASAM) - web: www.asam.org


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